domingo, mayo 15, 2005

Ausencia (inciso)

Te has ido. Te fuiste apagando poco a poco, hasta que al final te extinguiste. Conozco el proceso, yo lo ejerzo, es mi trabajo. Tu nunca lo supiste, y ya no tendrás ocasión de saberlo jamás. Quizá en tu último aliento, cuando dejaste de existir y volviste a la armonía del universo en su quietud; tal vez en el último segundo de tu vida, todo lo que existe quedó abierto a tus ojos y llegarías a ver hasta la última molécula de lo que dejas atrás. Sólo entonces sabrías qué hace, qué siente, qué pasado y presente arrastra tu hijo Antonio. Si eso fuera así estoy indefenso ante tu juicio, pues tú siempre fuiste un hombre de valores, padre.

Durante tu agonía en el hospital no me he separado de ti. Te he visto hundirte lentamente ante mis ojos. Me has hecho llorar. En la oscuridad de la noche he lamentado profundamente todo lo que no te he dado. El tiempo que no he pasado contigo, nuestras riñas del pasado, todo aquello que esperabas de mí y no he cumplido: darte un nieto como mis hermanas, sentarme en la mesa todas las navidades junto a ti porque estaba absorbido por el trabajo, heredar alguna de tus aficiones, dar continuidad a alguno de tus proyectos. Ahora que me llena de vacío tu ausencia y sé que no puedo arreglarlo me siento vulnerable por todo eso. El reflejo del espejo me muestra a un hombre abatido. ¡Qué poco me reconozco!

Yo que estoy acostumbrado a repartir la muerte entre los demás no pude reprimir el sollozo cuando me dijeron que habías muerto, que tu corazón ya no aguantaba un segundo más en tu pecho sin colapsar, que todo tú habías dejado de existir. No pude reprimir el llanto al depositar un ramo de rosas en tu sepultura; unas rosas que tanto me ha costado darte en vida y que me he visto colocándolas sobre tus restos cuando ya no puedes disfrutarlas. El dolor sigue siendo intenso en mi interior, padre, y no encuentro modo de desahogarlo en el corto plazo. Quizá es hora de dejar atrás al sicario, quizá vaya siendo hora de sentir piedad por el dolor que los demás sienten como yo en éstos momentos cada vez que culmino con éxito mi tarea. Son tantas las ideas que pasan por mi cabeza…

Son retazos fugaces de ti los que arden en mi interior: tu risa, tu respiración al dormirte en el sofá, tu rostro enjabonado ante el espejo antes de pasar la cuchilla de afeitar, tu mano ya anciana sosteniendo la de tu primer nieto cuando le sacabas a pasear por el parque; acompañándole en sus primeros pasos como me acompañaste a mí en los míos.

Descansa en paz, José Ángel García, padre, papá… Te guardaré luto.

13 Comments:

Blogger Historias de Rojo Sillon... said...

Me da miedo cuando las palabran pierden sentido, no se defenderme del mundo si no es con ellas...

Ahora mismo siento miedo por no saber que decir, por hurgar y no encontrar aquellas que te animen.

Lo siento, tanto...
:(

12:11 AM  
Blogger Macarius said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

5:42 AM  
Blogger Macarius said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

5:42 AM  
Blogger Chica_Llavero said...

Ayer te volví a leer después de regresar de puente. La verdad esperaba encontrarte como siempre, ningún cambio brusco en tu vida, y menos tan desgarrador.

No encontraba palabras que decirte, y sigo sin saberlas, asi que solo te hablo desde el corazón.

Ahora ya no pienses en tu padre como fue, sino en todo lo que te ha querido también y no te ha demostrado. Es la verdad, todos los hombres (y en este caso no me da miedo a generalizar) sois antidemostrativos de sentimientos. Todo lo llevais por dentro.

Lo que tu hayas pensado de tu padre, te corresponde con creces hacia ti. Te ha querido y te sigue queriendo, porque eres fruto de su amor, por muchas discusiones que hayais tenido o por mucho que os alejara la distancia o el trabajo. Él no ha podido evitar quererte, igual que tú.

Ahora céntrate en ayudar a los que se quedaron aqui, a ti mismo también, porque sois los que en realidad más estais sufriendo.

No intento consolarte, solo intento mostrarte una parte de realidad.

Muchos ánimos y besos.

12:34 AM  
Blogger sirena said...

Lo siento, no sé nunca qué decir en momentos así... muchas veces pienso en el momento de que me pase a mí y... no sé cómo lo afrontaré.

5:01 PM  
Blogger Historias de Rojo Sillon... said...

Caramba, que falta hacen los amigos... Me gustaria saber de ti, como es que estas, como es que resolviste la vida, como es que has escogido seguir...? Dejame saber sobre ti, siempre me ha interesado.

Me hace falta saber que me lees, que lejos de bobos ojos hay unos malicia que entre tanta azucaradas letras, me mira.

Vuelve pronto, deja una senal.

12:01 AM  
Blogger Historias de Rojo Sillon... said...

Me gustaria saberte de vuelta...

10:29 PM  
Blogger Internet Street Philosopher said...

Long time no see. Just stopping by to say hi.

1:34 PM  
Blogger otro tipo de mercenario said...

He intentado seguir cronológicamente este diario, pero debido a una u otra circunstancia, no fue sino hasta hoy que leí todos los capítulos de "Mujeres Fatales" y (probablemente no te interese) me he sentido una gran admiración hacia un profesional tan didicado como lo eres. Un encargo realmente problemático que lograste resolver, aunque no sin algunas cicatrices.
Realmente me asombra tu profesionalismo. Ojalá nunca tengas que salir herido (del alma) de la misma manera que te sucedió en esta ocasión; buena suerte en lo próximo.

11:31 AM  
Blogger Hitman said...

Lo siento mucho Antonio. Se que no es el mejor momento, pero me gustaria que me enseñases a ser un buen profesional. Mi e-mail es sex_maxine@hotmail.com.

4:54 PM  
Blogger Hermes said...

saludos antonio..lamento que estes en europa por lo que noto en tus historias ,creo que serias un excelente mentor..soy un amateur como tu lo defines..aspiro a ser mejor y autosuperarme..

te saluda Clark.

1:07 PM  
Blogger Chica_Llavero said...

Se te añora, aunque no lo creas.

Un beso

8:31 AM  
Blogger La garbo said...

Soy periodista. Estoy preparando un especial sobre sicarios. Necesito contactar con un profesional en España. Gracias

2:50 AM  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home